Como sabemos, estos días estamos celebrando el Día Internacional contra la Violencia de Género.
Una de las actividades ha consistido en la personalización de un monigote. A partir de uno dado, había que decorar la cabeza. Y, ¿Por qué sólo la cabeza? Queríamos simbolizar que, aunque tenemos nuestras diferencias (y esto es bueno), todos somos personas.




